26 de septiembre de 2010

SAN PABLO: "EL HOMBRE DE HIERRO"

San Pablo era hombre de cosas serias. Alguien que iba al grano. Nada de titubeos que no llevan a nada. No era uno de esos charlatanes que parlotean mucho y hacen poco. Si externamente era amable, acogedor e incluso paternal, por dentro era una mezcla de brasas vivas y acero templado. Era un hombre recio de espíritu.

Una vez tuvo que pedir a los corintios que no lo consideraran loco. Pero, ¿llamar loco a un santo? No es de sorprenderse. Los corintios se parecían a los hombres de hoy. Se predicaba entre ellos como en nuestros días la ley del menor esfuerzo. No estaban acostumbradas a ver la reciedumbre en un hombre como san Pablo que, movido por un gran ideal, se mataba por hacer llegar la palabra de Cristo a todas las naciones.

Tampoco estarían acostumbrados a escuchar: “Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias” (2Co 6,21-28). Una de dos: o estaba loco o poseía una gran reciedumbre en su interior. San Pablo demostró con obras que de loco no tenía nada; pero de recio, mucho.

La reciedumbre es la sublimación ante las posibles incomodidades y sufrimientos con la ayuda de un ideal superior. Es el “aguante”, el vigor para soportar los obstáculos, contrariedades e inconvenientes que se encuentran en el camino cuando se persigue una meta. Es quitar los tiquismiquis innecesarios de la propia personalidad, para poder correr a toda velocidad hacia la realización de nuestros ideales. No es llegar hasta el machismo de decir “los hombres no lloran”, pero sí es aceptar que las quejas caprichosas no llevan a nada.

San Pablo estaba hecho de un acero muy fuerte. Y no era el acero de los músculos (los judíos y el gimnasio no congeniaban bien); su fuerza bullía en su espíritu, y se externaba en esa garra sin límites, en ese poderío convincente de su trabajo de apóstol.


Como muestra san Pablo, lo importante para practicar esta virtud no son las características externas. Al contrario, lo que cuenta es la motivación interior. Un hombre motivado vale por tres. Y para Pablo, llevar la verdad y la felicidad de Cristo a las almas era su mayor motivación.


Los frutos de la virtud de la reciedumbre pueden ser inmensos. San Pablo recorrió
1000 kilómetros en su primer viaje por el Asia; en el segundo 1926 kilómetros, y en el tercero 1700 kilómetros. No pocos para alguien que los recorría muchas veces a pie, incluso después de haber sido echado a pedradas de una ciudad. Y aún no hemos contado sus otros viajes, su ida a Roma, su vuelta a Jerusalén para un concilio y un gran etcétera. Aquí tenemos una gran reciedumbre, movido por un gran corazón.

No se trata de hacer locuras, pero sí de formar una voluntad que nos permita alcanzar nuestros ideales. La reciedumbre es útil para cualquier hombre que tenga algo por qué luchar. Se puede poner en práctica desde la mañana cuando las sábanas se nos pegan al cuerpo y no queremos levantarnos para ir a la escuela, universidad o trabajo. Durante el día, un trabajo o estudio hecho con reciedumbre y constancia nos asegura resultados óptimos. Y ¿por qué no?, aplicarla a la última hora del día en que el cansancio nos logra borrar la sonrisa que quisieran ver en nuestro rostro los demás miembros de la familia.

Una vez más, el apóstol de las gentes viene desde los primeros años de la era cristiana para enseñarnos con su ejemplo otra virtud que podemos aplicar, guardando las diferencias, a nuestra vida ordi
naria.

21 de septiembre de 2010

"PABLO" ATLETA DEL EVANGELIO DE CRISTO


(Yo, Pablo) me hice todo para todos, para ganar por lo menos a algunos, a cualquier precio. Y todo esto, por amor a la Buena Noticia , a fin de poder participar de sus bienes.
¿No saben que en el estadio todos corren, pero uno solo gana el premio? Corran, entonces, de manera que lo ganen. Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible. Así, yo corro, pero no sin saber adónde; peleo, no como el que da golpes en el aire. Al contrario, castigo mi cuerpo y lo tengo sometido, no sea que, después de haber predicado a los demás, yo mismo quede descalificado. (1Corintios 9,22-27)


Reflexión: Pablo se hizo “todo para todos” en el anuncio del Evangelio, y, como un experto atleta, se somete a incontables sacrificios para alcanzar la meta.

Consigna: Que nuestra vida sea coherente con la palabra que predicamos, enfrentando con perseverancia las incomodidades que esto conlleva, y, a pesar, de los escasos éxitos...

26 de agosto de 2010

SAN PABLO, EL C.E.O DE CRISTO

Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros? Junto a San Pablo tengamos celo apasionado por la salvación de las almas.

Eficaz. Creativo. Humilde. Sacrificado. Bondadoso. Inteligente. Sabe trabajar en equipo: delega, escucha, anima y exige. Tiene celo. Es un líder.

Estas son algunas de las cualidades que empresas y marcas prestigiosas a nivel mundial buscan condensadas en una persona. En lenguaje empresarial esta figura la denotan como CEO: chief executive officer. Un CEO tiene la responsabilidad de conservar y potencializar al máximo la empresa a él encomendada. De él depende, en gran medida, el éxito de la compañía y los miles de trabajadores que con su esfuerzo la hacen grande. Un error suyo puede ser desastroso para las entidades y personas que dependen de él.


San Pablo, en sentido análogo, era el CEO de Cristo. No carecía de las cualidades arriba mencionadas y poseía en gran medida, una a la que no se le da tanta importancia, y que unida a su gran carácter apasionado, le daba una personalidad arrolladora y una fuerza enorme para cumplir su difícil misión. Se trata del celo apostólico.

El celo es sinónimo de laboriosidad, diligencia y eficacia. Se contrapone a la pereza, a la cobardía y al desánimo.

Dicen los expertos en mercadotecnia que el éxito de un buen vendedor de productos estriba en el conocimiento del objeto. Cuanto más se conoce la cosa, más se ama, más se estima. Y una vez conocido se difunde con pasión, con celo.

El secreto del éxito del apóstol de las gentes está aquí. “Todo lo tengo por basura, con tal de ganar a Cristo” (Flp 3,8). Este era su único amor, su única ilusión y su único motor. Tanto es así, que gracias a su grandioso esfuerzo y a la gracia de Cristo que lo sostenía, esta gran “empresa”, que es
la Iglesia, se sostiene y camina con paso firme después de 2000 mil años.

Desde que san Pablo escuchó la voz de Dios que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (Hch 26,14) se entregó con un celo apasionado a la extensión del Reino de Cristo en el mundo. No escatimó esfuerzos y los problemas no lo abatieron. Seguramente hacía eco de aquellas palabras del salmo 69: “Me devora el celo de tu casa, y caen sobre mí los insultos de los que te insultan”.

Las dificultades fueron la constante de su vida, pero la fuerza del amor de Cristo fue el motor de su celo apostólico. Nada lo detenía. Es bien conocido el pasaje de (2Co 11,24-27), donde San Pablo habla de sus pruebas, azotes, naufragios y fatigas. Pero si pensamos bien, se requiere mucho valor para sufrir todo esto y seguir predicando un mensaje que para muchos estaba condenado al fracaso.

Gracias a su celo muchos hombres de su tiempo pudieron conocer el tesoro del cristianismo. Esta certeza no nos puede hacer olvidar que el futuro del cristianismo depende de Dios en primer lugar y, por lo que toca a nosotros, los “San Pablos” de hoy, del testimonio con el que vivamos y transmitamos nuestra fe.
“Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rm 8,31). Anunciemos a Cristo con nuestro carisma Paulino, con coraje, con pasión, con celo apasionado por la salvación de las almas. Tenemos la mejor garantía de nuestra vida:
Cristo. “¿Quién nos hará temblar?”.


14 de agosto de 2010

1º JORNADA RECREATIVA DE LAS COMUNIDADES DE LIBERTADOR GRAL SAN MARTÍN

El día 31 de julio compartimos junto a las comunidades del interior una jornada recreativa organizada por FENIX, Juventud de Amor, Getsemaní, ABC, La Barca y Lázaro.
La misma inicio a hs.9:00, con animación, dinámicas de presentación, luego desayunamos, y compartimos una charla sobre "La Vida comunitaria en el Movimiento".
Después tuvimos la gracia de vivir juntos la Santa Eucaristía, presidida por el Padre Daniel Baca.
Rogamos a Dios, que podamos seguir compartiendo juntos nuestro carisma Paulino, pedaleando en comunidad! Un abrazo en Cristo, y que el Espíritu Santo derrame su gracia sobre ustedes!

25 de julio de 2010

+MONSEÑOR ARCENIO CASADO

> MONSEÑOR ARCENIO RAÚL CASADO
> Obispo Auxiliar de Salta (1975-1983)
> 3er. Obispo de Jujuy (1983-1994)
> 4to. Arzobispo de Tucumán (1994-1999)
> Nació en Salta el 17 de Julio de 1929, hijo de don Arcenio Casado y de
> doña Micaela Miranda. En 1940 ingresó en el Seminario Menor de Salta: los
> estudios de Filosofía y Teología los realizó en el Seminario Regional de
> Catamarca. Fue ordenado sacerdote el 20 de diciembre de 1952. En 1953 fue
> Vicario Cooperador de la Parroquia de la Viña, asesor del Consejo de
> Jóvenes de Acción Católica, y luego Párroco de Ntra. Sra. del Tránsito.
> Fue profesor de Latín, Griego, Historia de la Iglesia y Doctrina Social en
> la Escuela Nacional de Comercio y en la Universidad Católica de Salta.
> Elegido por el Papa Pablo VI Obispo Titular de Tacape y Auxiliar de Salta
> el 14 de Mayo de 1975, recibió la consagración episcopal en la Catedral de
> Salta el 16 de agosto de 1975 de manos del Nuncio Apostólico Monseñor Pío
> Laghi, y fueron co-consagrantes Monseñor Carlos Mariano Pérez y Monseñor
> Carlos H. Ponce de León.
> De 1975 a 1983 fue Asesor de la Junta Arquidiocesana de Religiosas y
> Rector del Bachillerato Humanista Moderno. Trasladado como Obispo
> Diocesano de Jujuy el 7 de Julio de 1983, tomó posesión de esa sede el 21
> de Agosto de 1983.
> Fue Profesor en el Seminario Mayor de Jujuy "Pbro. Pedro Ortíz de Zárate"
> y en el Instituto de Teología para Laicos (In. Te. La.).
> La actividad pastoral en la Diócesis de Jujuy se centró en la promoción
> del laicado en todos los niveles, sobre todo en la aprobación de diversos
> movimiento como el Camino Neocatecumenal, el Movimiento Juvenil Palestra,
> el Movimiento de la Renovación Carismática, Comisión de Migrantes,
> Evangelización 2000, Comunidad San Ignacio, reorganización de la Junta
> Laical, Cáritas Diocesana y Cursillos de Cristiandad, entre otros.
> La Diócesis se enriqueció con la presencia religiosos, religiosas, y de
> Institutos Seculares con diversos carismas: Padres Scalabrinianos,
> Hermanos Maristas, Operarios Diocesanos, religiosas de san José,
> Ursulinas, Siervas del Espíritu Santo, Misioneras de Jesús Verbo y
> Víctima, Hermanas de la Sagrada Familia, Hijas de santa Ana, Hijas de
> Cristo Rey, Hijas de Jesús, hermanas de Betania del Sagrado Corazón,
> Pequeños Misioneros de María, Pía Asociación Alegres Madres de la Iglesia.
> Se reestructura la Junta de Religiosos de Jujuy.
> Con relación al clero diocesano inauguró el nuevo edificio del Seminario
> Mayor "Pbro. Pedro Ortíz de Zárate", ordenó 21 sacerdotes entre 1985 y
> 1993, también ordenó 9 diáconos permanentes.
> Organizó once encuentros Diocesanos de Pastoral. Señaló lineamientos y
> estatutos para el Consejo Presbiteral, la catequesis Pre-bautismal,
> cursillos de preparación al matrimonio, atención de las peregrinaciones a
> Río Blanco y Punta Corral, el mes de Octubre en Catedral y Río Blanco.
> Creó la Colecta Diocesana "Compartir", la Casa de Ejercicios Espirituales
> "Emaús", la Casa Laical, y ampliación del Obispado de Jujuy. Creó FM Santa
> María y su relación con los Medios de Comunicación Social. Organizó
> diversas Misiones Diocesanas en el Ramal - Perico - los Valles y la Ciudad
> de Jujuy.
> A nivel educativo promocionó la formación de los laicos con la creación de
> sub-sedes del Instituto de Teología para Laicos en Libertador General San
> Martín y San Pedro. Fundó el Colegio San Alberto Magno, el Colegio de El
> Cármen, la subsede de la UCASAL y de la UCSE DASS.
> Promovido a Arzobispo de Tucumán el 15 de Junio de 1994, tomó posesión de
> esa sede el 18 de septiembre de 1994. Le fue impuesto el Sagrado Palio
> Arzobispal el 9 de septiembre de 1995. Renunció a la sede por razones de
> salud el 8 de Julio de 1999. Se trasladó a Salta donde asesoró
> espiritualmente al Seminario Conciliar salteño.
> Monseñor Casado falleció a los 80 años de edad el día lunes 20 de Julio de
> 2010, a las 21:15, en su domicilio de calle J. A. Fernández 536 de Villa
> Soledad, en la capital salteña, tras sufrir un paro cardio-respiratorio.
> Monseñor Casado era salteño y desde hace 15 años venía atravesando serias
> complicaciones en su salud producto de una isquemia cerebral.

4 de julio de 2010

ENTREVISTA EN EL CIELO A SAN PABLO


Quisiéramos hoy hacerle algunas preguntas al fariseo Pablo de Tarso.

Pregunta: ¿Qué sentiste en el camino hacia Damasco, caído en el suelo, tirado en el polvo?

Respuesta: Yacía por tierra, convertido en polvo, todo mi pasado. Mis antiguas certezas, la intocable ley mosaica, mi alma de fariseo rabioso, toda mi vida anterior estaba enterrada en el polvo.

Fue cuestión de segundos. Del polvo emergía poco a poco un hombre nuevo. Los métodos fueron violentos, tajantes, «es duro dar coces contra el aguijón», pero sólo así podía aprender la dura lección.

En el camino hacia Damasco me encontré con el Maestro un día que nunca olvidaré.

Aquella voz y aquel Cristo de Damasco se me clavaron como espada en el corazón. Cristo entró a saco en mi castillo rompiendo puertas, ventanas; una experiencia terrible; pero considero aquel día como el más grande de mi vida.


Pregunta: ¿Sigues diciendo que todo lo que se sufre en este mundo es juego de niños, comparado con el cielo?

Respuesta: Lo dije y lo digo. Durante mi vida terrena contemplé el cielo por un rato; ahora estaré en él eternamente. El precio que pagué fue muy pequeño. El cielo no tiene precio. ¡Qué pena da ver a tantos hombres y mujeres aferrados a las cosas de la tierra, olvidándose de la eternidad!

Vale la pena sufrir sin fin y sin pausa para conquistar el cielo. El Cristo de Damasco será mío para siempre; llegando aquí lo primero que le he dicho al Señor ha sido: «Gracias Señor, por tirarme del caballo»; pues Él me pidió disculpas por la manera demasiado fuerte de hacerlo.

Pregunta: ¿Qué querías decir con aquellas palabras: “¿Quién me arrancará del amor a Cristo?”

Respuesta: Lo que las palabras significan: que estaba seguro de que nada ni nadie jamás me separaría de Él, y así fue. Y, si en la tierra pude decir con certeza estas palabras, en el cielo las puedo decir con mayor certeza todavía.
El cielo consiste en: “Cristo es mío, yo soy de Cristo por toda la eternidad” ¿Sabes lo que se siente, cuando Él me dice: «Pablo, amigo mío?».

Pregunta: Un día dijiste aquellas palabras: “Sé en quién he creído y estoy tranquilo”. Explícanos el sentido.

Respuesta: Cuando llegué a conocerlo, no pude menos de seguirlo, de quererlo, de pasarme a sus filas; porque nadie como Él de justo, de santo, de verdadero.
Supe desde el principio que no encontraría otro como Él, que nadie me amaría tanto como aquél que se entregó a la muerte y a la cruz por mí.

Pregunta: ¿Un consejo desde el cielo para los de la tierra?

Respuesta: Uno sólo, y se los doy con toda la fuerza: “Déjense atrapar por el mismo Señor que a mi me derribó en Damasco”.

Si todos los enemigos del cristianismo fueran sinceros como Pablo de Tarso, un día u otro, la caída de un caballo, una experiencia fuerte o una caricia de Dios les haría exclamar como él: «Señor, ¿qué quieres que haga?».

29 de junio de 2010

MENSAJE DE NUESTRO ASESOR DIOCESANO


“Mientras unos dicen yo soy de Pablo, y otro dicen yo soy de Apolo ¿qué son ustedes sino hombre como todos?. Díganme ¿qué es Apolo? ¿Qué es Pablo?. Son servidores por medio de los cuales ustedes llegaron a la fe, y cada uno obra según Dios se lo concedió” (1Cor. 3,4-5)


Uno de los frutos más grandes de la conversión de San Pablo fue sentirse un verdadero servidor de Cristo. Con decidida entrega y profunda humildad. Pablo encontraba la razón de su apostolado en predicar a Cristo y evangelizar al mayor número de hombres, ganándolos al Señor. Los discípulos de Cristo vamos a encontrar la alegría de evangelizar si nos revestimos de la humildad de San Pablo, que se consideraba el último de los apóstoles, a pesar de ser el líder de la evangelización.
La humildad es condición necesaria para servir. El que quiera servir sin humildad se predispone a esperar éxitos personales. Después viene el fracaso. Servir con humildad es ir madurando la vocación cristiana en medio de las persecuciones y conflictos. Servir con humildad aleja de nosotros el egoísmo, la comodidad y la superficialidad. Servir con humildad es perseverar en los compromisos cristianos asumiendo la cruz.
Es tan necesaria la humildad en el servicio que abre el corazón a todo hombre sin medir condición social o debilidad humana, no tiene en cuenta el mal recibido, sino que se goza en la verdad. Servir es amar.
Si poneos nuestra vocación cristiana en darse al servicio humilde solo habrá tiempo para Dios, para su Iglesia y para cada hombre que clama ayuda, esperanza y paz.
Celebremos las Bodas de Plata de nuestra Comunidad Palestrista renovando el espíritu de servicio. Quien vive para servir, sirve para vivir. Aprende a vivir de verdad. No sirvamos a los ídolos de la comunidad, el prejuicio, el desinterés, la deshonestidad, la frialdad, la murmuración, el pesimismo.
Sirvamos como Pablo, heroicos en la humildad hasta dar la vida si es necesario. Sirvamos al Señor que se manifiesta en nuestra pequeña comunidad, sirvamos al pobre, al joven descarnado, al hermano alejado, para que todos lleguen a la fe.
No hay tiempo que perder en conflictos y divisiones “Yo soy de Pablo… yo soy de Apolo…” ¡Somos de Cristo! Y la evangelización es urgente.
San pablo sea nuestro ejemplo de servicio y humildad.

MI BENDICION PADRE JOSELO (ASESOR ESPIRITUAL)